Saturday, November 29, 2008

Ser positivos y amigables es el secreto para tener una larga vida



(Reportaje publicado el domingo 16 de noviembre de 2008 en el diario Austral de Temuco)

Por Paula Villanueva

El negativismo, la autocompasión, el suicidio cotidiano, la incomunicación, la falta de amor y de amigos atentan contra el bienestar físico, mental y espiritual de un individuo, afirma el científico chileno Darío Salas Sommer.



Salud, dinero y amor, son los deseos que la mayoría de la gente pide en la noche de Año Nuevo, para tener una vida feliz. Pero a veces no le tomamos el peso a estar sanos y creemos que es simplemente no tener una dolencia física. Actualmente el bienestar no sólo se asocia a un equilibrio biológico, sino también a lo mental, social y espiritual.
Hoy muchos médicos y profesionales de salud que están orientando su enfoque a una sanación integral, donde incluyen tanto la perspectiva científica como la espiritual, incluso este último ámbito se ha convertido en una disciplina de estudio al más alto nivel científico, nada menos que por el filosofo y científico chileno Darío Salas Sommer.
Según Salas cada célula del cuerpo es un circuito oscilante que selecciona la energía del campo magnético terrestre y las ondas de Schumann que provienen de la ionosfera, por lo tanto si nos sintonizamos bien con estas dos fuerzas vamos a sentirnos saludables.
No obstante a veces uno mismo provoca interferencias para recibir esa energía, esto ocurre cuando nos invaden las emociones negativas, como la envidia, el resentimiento y la autocompasión, si uno llega a este punto es porque reconoce que está mal, y más encima transmite a los demás sus lamentos como diciendo “háganse cargo de mi”, declara.
Otra cosa perjudicial es el sentimiento de frustración, que sobreviene a alguien cuando se somete a exigencias inadecuadas que después no puede cumplir, y en ese estado se está más proclive a contraer enfermedades.

Suicidio cotidiano

El mal de la época actual es el egoísmo. Hoy todos quieren recibir amor, pero darlo, si que cuesta. Muchos se quejan de que la gente no los ama, y si uno les pregunta ¿a quien quieres tu?, entonces se dan cuenta de que tampoco estiman a nadie, especifica el investigador.
“Por eso para romper el círculo, hay que hacer lo que decía Dale Carnegie en el libro “Como ganar amigos e influir sobre las personas”: para cultivar amistades uno tiene que preocuparse de ellos, y no al revés. La amistad y la salud van de la mano: cuando alguien está solo se enferma más fácilmente, y si se somete a una intervención quirúrgica su tiempo de recuperación será mucho más largo comparado al de una persona que si tiene gente que se preocupe por ella”, reitera.
A su juicio lo más grave es el suicidio cotidiano o los llamados episodios de claudicación, donde la persona está harta de todo y siente que quiere morirse, eso es una agresión directa a las células. “Cada vez que uno esté deprimido, lanza un impulso equivalente a todos los órganos del cuerpo”, acentúa.
Claramente así la persona pierde el orden y coherencia interior, por lo cual se desencadenan trastornos en las emociones, en el pensamiento y en la conducta. Y con ello más se aleja de ese pulso universal, el cual nos mantiene vivos, revela Salas.

“Cuando alguien esta enrabiado consigo mismo, con la pareja o con el jefe entra en resonancia con esa mala vibra, lo más sano es perdonar, ya que al sintonizarnos con el “enemigo” le abrimos la puerta para que nos dañe. Si hacemos lo contrario definitivamente cortamos ese lazo”, aconseja.
Así para recuperar ese ánimo y actitud positiva, es fundamental el buen humor. En estados Unidos hay talleres para que la gente aprenda a reírse, ya que está comprobado que la risa fortalece el sistema inmunológico.
En ese sentido entendiendo que la salud es la perfecta comunicación entre todos las células del organismo, “nosotros tenemos que saber comunicarnos con la gente, porque la sociedad también es un cuerpo social, y para lograr un diálogo sano con el resto es fundamental acabar con los pleitos emocionales, no prestar oídos a las palabras hirientes ni a los chismes, sólo así se puede sembrar esa paz interior que equivale a un ser humano sano”, concluyó.

Cambio de onda mental

Llevar a los niños al colegio, hacer trámites en el banco, ir del trabajo a la casa, para la mayoría constituye un ritual de nuestra vida cotidiana, se supone que cuando uno se va a dormir se desconecta de los problemas, pero generalmente el individuo sigue pensando. “Según la medicina china el hígado es el que paga las consecuencias del trabajo cerebral. Por eso especialmente para los intelectuales es necesario dejar un momento los tediosos análisis, y hacer otra cosa opuesta”, postula el científico.
Según Salas las conductas repetitivas a la larga provoca un gran desgaste en la persona, por eso para cambiar de onda mental la gente tiene que irse de vacaciones, aunque muchos parten con la casa a cuestas, y la verdadera renovación reside en hacer algo distinto a lo habitual.
“Por ejemplo si Usted es nulo para la música, entonces que trate de aprender a tocar un instrumento, o si tiene miedo a los caballos, atrévase a montar. El hecho de abordar algo que ni siquiera esta dentro de las propias habilidades, le hará renovarse”.Y cuando alguien es capaz de lograr algo que le cuesta, es indudable que se siente feliz, y esas son las mejores vacaciones y por cierto el verdadero descanso”, sentencia.
Lo esencial es que este cambio de onda se pueda incorporar el resto del año, por ello es importante cultivar el mundo interior, y aprender que estar vivos en una prueba constante, y que los problemas son parte de la existencia, y que es más optimista verlos como desafíos, y si uno los pasa, al igual que un tenista, sortea las jugadas de su contendor, más diestro se pone, y a ese ritmo llegará a ser número uno, y en la vida también se puede ser Top One, confiesa Salas Sommer.

1 comment:

Susana C. said...

Justo lo que necesitaba leer...
ahora estaba agrediendo un poco todas mis células, pero es dificil llegar a ser top one como dice salas.