Monday, March 06, 2006

El Amor


El amor comienza por un destello de simpatía, se substancializa con la fuerza del cariño y se sintetiza en adoración. Amar, cuán grande es amar. Solamente las grandes almas pueden y saben amar. Para que haya amor, se necesita que haya afinidad de pensamientos, afinidad de sentimientos, preocupación mental idéntica. El beso viene a ser la consagración de dos almas ávidas de expresar en forma sensible lo que interiormente viven.
El acto sexual viene a ser la consubstancialización del amor en el organismo psicofisiológico de nuestra naturaleza. El amor es la mejor religión asequible. Hermes Trismegisto, el tres veces grande Dios Ibis de Thot dijo: «Te doy amor en el cual está contenido todo el sumum de la sabiduría».
Cuán noble es el ser amado, cuán noble es la mujer cuando en realidad de verdad están unidos por un vinculo de amor. Una pareja de enamorados se torna mística, caritativa, servicial. Si todos los seres humanos viviesen enamorados, reinaría sobre la faz de la tierra la felicidad, la paz, la armonía, la perfección. Ciertamente un pañuelito, una fotografía, un retrato, provocan en el enamorado, estados de éxtasis inefables. En tales momentos se siente comulgar con su amada aunque se encuentre demasiado distante, así es eso que se llama amor.
En Estados Unidos y también en Europa, existe una orden denominada «La Orden del Cisne». Los afiliados a esta orden, estudian y analizan en forma profunda todos los procesos científicos relacionados con el amor.
Cuando la pareja está en realidad de verdad enamorada se producen dentro del organismo transformaciones maravillosas. El amor es una efusión o una emanación energética que brota de lo más hondo de la conciencia, esas radiaciones del amor, estimulan a las glándulas endocrinas de todo el organismo y ellas producen millones de hormonas que invaden los canales sanguíneos llenándolos de extraordinaria vitalidad.
Hormona, viene de una palabra griega que significa ansias de ser, fuerza de ser. Muy pequeña es una hormona pero cuán grandes poderes tiene para revitalizar el organismo humano. En realidad de verdad, uno se asombra al ver a un anciano decrépito cuando se enamora, entonces sus glándulas endocrinas producen hormonas suficientes como para revitalizarlo y rejuvenecerlo totalmente. Amar cuán grande es amar. Solamente las grandes almas pueden y saben amar.
El amor en sí mismo es una fuerza cósmica, una fuerza universal que palpita en cada átomo como palpita en cada sol. Las estrellas también saben amar. Aparte observemos en las noches deliciosas del plenilunio, ellas se acercan entre sí, y a veces se fusionan o integran totalmente. «Una colisión de mundos» –exclaman los astrónomos–, más en realidad de verdad lo que en realidad ha sucedido es que dos mundos se han integrado por los lazos del amor.
Los planetas de nuestro sistema solar giran alrededor del sol, atraídos incesantemente por esa fuerza maravillosa del amor. Los átomos dentro de las moléculas también giran alrededor de sus centros nucleares atraídos por esa fuerza formidable del amor.
Observemos el centelleo de los mundos en el firmamento estrellado. Comulgan tal como un centelleo luminoso las ondas de luz, las radiaciones con el suspiro del amor.
Hay amor en las estrellas, en la rosa que lanza bailes y su perfume delicioso. El amor en si es profundamente divino, terriblemente divino. En los tiempos antiguos, siempre se rindió culto al amor, y a la mujer.
Extracto del libro "El Matrimonio y el Amor" de Samael Aun Weor

2 comments:

the5best said...

No se que asta ùnto la virtud y la sabiduria tiene algo que ver con el amor, ni siquiera la felicidad; pero estoy seguro que "eso" esta mas aya del bien o el mal. El amor es esa cosa que quiza no te hace feliz, pero sabiando que la no-felicidad es mejor que el alejamiento de eso.

Excarlatis said...

Hola Paula!!!
Muy hermosa esa carta del Tarot y todo lo que significa...si el amor auténtico hace a una pareja mística y caritativa...
ojalá estuviera el mundo lleno de parejas así...sería todo mucho mejor.
Abrazos,
Carola.